domingo, marzo 13, 2005

Cartas de Amor que nunca enviaria

Ha pasado tanto tiempo, infiinitos minutos que se perdieron en este reloj de arena al que no me decido a darle la vuelta porque aún no sé si es hora de olvidarte.

Obstinado como soy, mi corazón se niega a escuchar y si lo hace mantiene aletargadas las frases para después, cuidadosamente, como los artesanos, mudar las palabras con nuevos significados de tal manera que al hacer nuevas combinaciones dejan espacios para la esperanza.
Ávido cómo soy de amor, la razón me dice que sólo puedo amarte plenamente desde la lejanía, porque éste inconsciente podría aprisonarte entre sus brazos. No dejaré que lo haga, primero lo desterraría a rodar por los mundos que tener que mendigar una caricia robada.

Amar para mí sólo era apoyar mi cabeza sobre tu pecho salvaje e intuir la profundidad de las selvas en tu sexo. Ahora puedo decirtelo, porque és lo unico en qué me recuerdo, feliz, desnudo, único. Para ti tal vez era otra cosa.

Vuelvo a la realidad inmediata, de vez en cuando, y cojo el teléfono y busco el número que he borrado miles de veces, esperando que mi dedo oprima la tecla me devuelva la voz que un día me fue tan conocida, pero lo borro de neuvo, no sabría qué decirte.
Sólo cuándo estoy solo, tengo las palabras exactas, la paciencia necesaria, el valor de la primera juventud que harían posible restablecer la alegria en mí y que tú la reconocieras.Me pregunto ahora, si también he estado solo cuando he sido feliz contigo . Quizás sí, quizás los dos hemos estado solols cuando nos creímos compartidos pero meniego a aceptar que todo fuera un absurdo teatro.

Querría que sólo fueras un poema inscrito en mi piel, un tatuaje más en mi alma, así podría amarte todavía, de verdad, como amo versos y palabras en páginas guardadas y manuscritos indescifables porque solo así pudría verte de nuevo con una sonrisa que hiciese bello nuestro pasado.

Recordarte no me hace debil , añorarte sí.




(post editado originariamente el 6 de marzo de 2005)

4 comentarios:

Aether dijo...

Qué hermoso Joan! Son estas cartas las que no cansan de repetirse y son sentimientos que se conservan vivos en el tiempo, que ni siquiera se ponen amarillos como el papel.
Si la envías tal vez recibas de vuelta algo que no quieres leer, tal vez sí, pero no arriesgarse es detenerse en el tiempo, idealizando una historia en lugar de vivirla, no te parece?

joan dijo...

aether: Bienvenido/a? :) Gracias por tus palabras, pero creo que el destinatario de esa clase de cartas es mas uno mismo que l apersona que haya podido provocarla. Aunque a veces si he tenido la tentación de hacerlo, pero creo que no, creo que es mejor así , de ahí el titulo.
Por cierto he picado en tu enlace però nome deja entrar en tu blog.

Aether dijo...

Aún no lo tengo Joan ;)
¿Te das cuentas de cuántas palabras echamos al viento y que tal vez alguien necesita escucharlas, saber lo que provoca?

Aether dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.